Una denuncia pública dirigida al Ministerio del Trabajo ha puesto bajo la lupa a la reconocida cadena Droguería Inglesa. Según testimonios de trabajadores, la empresa habría implementado una política interna que les obliga a asumir de su propio bolsillo el costo de productos dermocosméticos vencidos, una medida que consideran injusta y posiblemente irregular.
De acuerdo con los relatos, marcas de alto valor como Eucerin, Isdin, La Roche-Posay, Julienne y Garnier ya no tendrían devolución por vencimiento. En consecuencia, si los artículos no se venden antes de su fecha de caducidad, el valor sería descontado o trasladado a los empleados. “Nosotros no controlamos la rotación ni la demanda del mercado, es injusto que se nos responsabilice por inventarios que pertenecen a la empresa”, señaló uno de los denunciantes bajo condición de anonimato.
Juristas consultados advierten que, en presunción, esta práctica podría contradecir lo establecido en el Código Sustantivo del Trabajo, que señala que el empleador asume los riesgos de su actividad económica. Los trabajadores han solicitado la intervención del Ministerio del Trabajo para verificar la situación y determinar si se trata de un abuso de poder. Hasta el momento, la empresa no ha emitido un comunicado oficial sobre estas acusaciones que ya circulan en redes sociales.
