Este episodio ya es tendencia en redes sociales. Una mujer, visiblemente molesta, decidió no permitir que su motocicleta fuera inmovilizada y, sin pensarlo dos veces, se subió al vehículo oficial de tránsito para bajarla ella misma, dejando a todos los presentes con la boca abierta.
Testigos aseguran que la escena fue tan inesperada como impactante: la mujer ignoró las advertencias y, con determinación, trepó a la grúa hasta liberar su moto. Los ciudadanos que estaban cerca no podían creer lo que estaban viendo y, como era de esperarse, los videos del momento no tardaron en regarse por las plataformas digitales.
El hecho ocurrió en Norte de Santander y rápidamente se convirtió en tema de conversación nacional. Miles de usuarios comentan que “nadie pelea más por su motico que su dueño”, y este caso parece confirmarlo.
