Wilmer Osorio, estudiante de derecho, protagonizó una protesta en las instalaciones de Bancolombia tras denunciar la pérdida de 3.800.000 pesos de su cuenta en Nequi. El joven se encadenó y anunció una huelga de hambre para exigir una solución inmediata, argumentando que el dinero estaba destinado al pago de su matrícula universitaria. En su declaración pública, señaló que la demora en los trámites legales lo dejaría sin posibilidad de continuar con el semestre, por lo que decidió visibilizar su caso.
La denuncia se difundió ampliamente en redes sociales, donde Osorio expuso pruebas de las consignaciones realizadas por familiares y aseguró que los retiros se hicieron de manera irregular. Su protesta buscaba presionar a la entidad financiera, dado que Nequi es filial de Bancolombia, y reclamaba una respuesta formal y rápida para recuperar los recursos. El caso generó atención por el impacto directo en su educación y por la forma de protesta elegida.
Finalmente, Bancolombia atendió la reclamación y le devolvió el dinero perdido. Tras recibir la respuesta oficial, Osorio agradeció la difusión de su denuncia y anunció que se retiraba de las instalaciones de la entidad. Con ello, puso fin a la protesta y logró recuperar los recursos necesarios para continuar con sus estudios de derecho, cerrando un episodio que evidenció la importancia de la atención oportuna en casos de reclamaciones financieras.
