Alias Iván Márquez, cabecilla de la Segunda Marquetalia y exintegrante del secretariado de las extintas Farc, fue condenado a 37 años de prisión por un juzgado penal especializado de Antioquia. La Fiscalía lo responsabilizó del asesinato de tres militares heridos y un enfermero de combate en julio de 1997, crimen cometido en zona rural de Turbo (Antioquia). Según el ente acusador, Márquez impartió la orden directa de ejecutar a los uniformados, quienes habían sido capturados tras un enfrentamiento armado.
La investigación reveló que hombres armados se llevaron a cinco integrantes del Ejército Nacional mientras recibían atención médica. Tres de ellos, junto al enfermero, fueron asesinados de manera inmediata, mientras que el sargento Pedro José Guarnizo Ovalle permaneció secuestrado por más de siete años hasta ser rescatado en 2003. La Fiscalía sostuvo que estos hechos constituyen homicidio agravado, tentativa de homicidio en persona protegida y secuestro extorsivo agravado, delitos por los cuales Márquez fue hallado culpable.
La condena contra Luciano Marín Arango, alias Iván Márquez, revive las heridas del conflicto armado y pone nuevamente en el centro del debate a la Segunda Marquetalia, grupo que lidera tras abandonar el proceso de paz. Con esta sentencia, la justicia colombiana reafirma su posición frente a los crímenes cometidos contra la Fuerza Pública, mientras la figura de Márquez se hunde aún más en el descrédito político y judicial.
