El ministro Armando Benedetti volvió a encender la polémica al arremeter contra el representante a la Cámara por las comunidades afro, Miguel Polo Polo, con comentarios que muchos califican de rastreros. Tras utilizar expresiones cargadas de doble sentido sobre la vida personal del congresista, el funcionario no mostró ni un rastro de seriedad. Al contrario, cuando Polo Polo salió a defenderse, Benedetti le respondió con un tono burlón y sobrado, asegurando que el legislador «no tiene sentido del humor». Parece que para el Ministro, atacar a los representantes de las minorías es ahora parte de su agenda oficial.
La actitud de Benedetti ha causado indignación porque, mientras el país espera soluciones a los problemas de orden público, él parece más interesado en «montársela» a un congresista de la oposición en X (Twitter). En su última respuesta, el ministro intentó lavarse las manos diciendo que le daba «gracia» la ofensa del representante afro, minimizando sus propios ataques bajo la excusa de que todo era una simple mofa. Sin embargo, detrás de las risas, queda en evidencia una falta de respeto total hacia la investidura que representa y hacia el debate político serio que debería liderar desde su cartera.
Polo Polo no se quedó callado y le recordó que, mientras el ministro hace «chistecitos», tiene una cola larga de procesos judiciales pendientes. El choque dejó ver la peor cara de la política nacional: un Ministro que se burla de frente de un congresista y un legislador que le responde con la sombra de la extradición. Al final, Benedetti trató de recular hablando de sus años defendiendo derechos de las minorías, pero el mensaje quedó claro: se la tiene montada a Polo Polo y no piensa bajarle al tono por más que lo tilden de incoherente y racista.
