La representante a la Cámara Katherine Miranda encendió la polémica al publicar un video en el que cuestiona la reciente reducción de $300 en el precio de la gasolina. Según la congresista, durante el gobierno de Gustavo Petro el galón ha subido más de $7.000, afectando directamente a transportadores públicos, buses, carros particulares y pequeños emprendimientos. Para Miranda, la rebaja mínima en plena época electoral no es más que un gesto oportunista que busca aplausos fáciles.
En su mensaje, Miranda lanzó una crítica directa: “Si nos subieron más de $7.000 y ahora nos bajan $300, ¿y todavía quieren aplausos? Los colombianos no somos bobos”. La representante sugirió que la medida responde más a cálculos políticos que a una verdadera intención de aliviar el bolsillo de los ciudadanos, quienes han cargado con el peso del incremento durante los últimos años.
Aunque el gobierno ha defendido los ajustes como parte de una política de transición energética y de reducción del déficit del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles, la acusación de oportunismo electoral abre un nuevo frente de debate. La discusión sobre el precio de la gasolina se convierte así en un tema candente en medio de la campaña, con sectores que ven en la rebaja un alivio insuficiente y otros que la interpretan como una estrategia política para ganar simpatías.
