La crisis financiera del Hospital San Rafael de Itagüí se convirtió en un tema nacional luego de que su gerente, Luis Fernando Arroyave, rompiera en llanto en una entrevista radial al denunciar que más de 400 trabajadores llevan meses sin recibir salario.
El drama humano de médicos y especialistas que siguen atendiendo pacientes sin pago fue respondido con dureza por el ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, quien lanzó la frase que encendió la polémica: “Los ricos también lloran”.
En diálogo con Caracol Radio, Jaramillo aseguró que el problema no es la falta de recursos del Gobierno Nacional, sino una “malísima administración” y la “politiquería” que, según él, ha marcado la historia del hospital departamental. El ministro contrastó la situación con el Hospital del Sur de Itagüí, de carácter municipal, al que calificó como un ejemplo de buena gestión. “Uno no puede salir a llorar cuando todo el mundo sabe que ha habido una pésima administración”, insistió.
El gerente Arroyave respondió con firmeza y entre lágrimas: “No lloro por mí, lloro por 400 trabajadores sin salario”. Negó pertenecer a grupos políticos y explicó que las deudas del hospital superan los 27 mil millones de pesos, de los cuales más de 8.800 millones corresponden a la Nueva EPS. “Tengo especialistas que llevan más de seis meses sin recibir su paga y aun así siguen trabajando, poniéndole el pecho a la situación”, dijo.
