Gustavo Petro e Iván Cepeda volvieron a poner a la izquierda colombiana en el centro de la escena con la presentación del llamado “Gabinete por la Vida”, un equipo de 13 exfuncionarios del gobierno Petro que ahora tendrá la tarea de hacer oposición y vigilar, cartera por cartera, al gobierno de Abelardo De la Espriella. La iniciativa busca formular propuestas y defender las reformas del anterior gobierno, en una especie de gabinete alternativo inspirado en los llamados shadow cabinets de otros sistemas políticos.
Pero la fotografía política dejó un detalle que rápidamente genera preguntas: Francia Márquez y Aída Quilcué no aparecen entre los nombres anunciados. Mientras figuras como Clara López, Irene Vélez, Guillermo Alfonso Jaramillo, Daniel Rojas, Antonio Sanguino, Gustavo Bolívar y Germán Ávila fueron convocadas, la ausencia de la exvicepresidenta y de la dirigente indígena contrasta con el protagonismo que ambas tuvieron durante el proyecto político que llevó a Petro a la Presidencia. La conformación anunciada, sin embargo, no explica públicamente que sus ausencias sean producto de una exclusión política, por lo que esa lectura corresponde a una interpretación y no a un hecho confirmado.
La escena abre así un nuevo frente dentro del progresismo: ¿quiénes siguen teniendo silla en el proyecto de Petro y quiénes quedaron mirando desde afuera? Mientras el expresidente aseguró que se trata de un “gabinete en la luz” y Cepeda defendió la iniciativa como una herramienta de oposición, la lista escogida vuelve a poner sobre la mesa las tensiones, prioridades y equilibrios de poder dentro de la izquierda colombiana.
