El presidente Abelardo De La Espriella dio una contundente instrucción a la nueva cúpula militar y policial: en su Gobierno, las disidencias, grupos armados y estructuras que continúen ejerciendo violencia serán denominadas directamente como “terroristas”. Durante la ceremonia de reconocimiento de los nuevos comandantes, el mandatario rechazó expresiones como “disidentes”, “subversivos” o “alzados en armas” cuando, según su postura, estas terminan ocultando la naturaleza criminal de quienes atacan a la población y al Estado.
“Son terroristas y así los vamos a tratar”, afirmó el presidente, quien además sostuvo que no permitirá que estas organizaciones sean presentadas como estructuras con legitimidad política. De acuerdo con sus declaraciones, quienes abandonen las actividades criminales podrán acogerse a los mecanismos de sometimiento establecidos por la ley, mientras que quienes persistan en ataques violentos contra la población o la Fuerza Pública serán enfrentados militarmente.
La decisión marca un endurecimiento del discurso oficial frente a los grupos armados y establece una nueva línea para las Fuerzas Militares y la Policía en la manera de referirse a estas estructuras. De La Espriella también aseguró que su Gobierno buscará recuperar el control territorial y garantizar la presencia del Estado en las regiones afectadas por la violencia, dejando claro que la seguridad será una de sus principales prioridades.
