En Manizales, un joven de apenas 13 años está sorprendiendo con su ingenio. Michael David Ramos Hurtado diseñó unas gafas pensadas para personas con discapacidad visual que funcionan con un sistema de ecolocalización: cuando el usuario se acerca a un obstáculo, las gafas emiten un pitido que se intensifica según la proximidad, ayudando a prevenir accidentes y facilitando la movilidad.
El proyecto, que ya obtuvo el primer puesto en la feria de ciencia de su colegio Normal y fue presentado en Expo Ofertas, refleja la capacidad de este estudiante para transformar la tecnología en soluciones prácticas. Su iniciativa no solo evidencia talento, sino también sensibilidad social, al enfocarse en mejorar la calidad de vida de quienes enfrentan barreras cotidianas por la falta de visión.
Michael se prepara ahora para exponer su creación en la Universidad de Caldas, donde compartirá con la comunidad académica el alcance de su propuesta. Su historia es un ejemplo de cómo la creatividad y la curiosidad científica pueden convertirse en herramientas de inclusión y esperanza desde la mirada de un adolescente que ya piensa en grande.
