El reciente foro de emergencia nacional realizado en la Universidad de Córdoba dejó en evidencia la tensión entre el Gobierno Nacional y la Gobernación de Córdoba. El encuentro, encabezado por el director de la UNGRD, Carlos Carrillo, se llevó a cabo sin la presencia del gobernador Erasmo Zuleta Bechara, quien aseguró que no fue invitado y manifestó su inconformidad por la exclusión.
Zuleta Bechara señaló que la crisis generada por las inundaciones en el departamento no se resuelve con escenarios simbólicos, sino con acciones concretas que beneficien a las comunidades afectadas. El mandatario departamental insistió en que aún desconoce cómo se ejecutarán las inversiones anunciadas por el nivel central y reclamó claridad sobre la hoja de ruta, los recursos y las obras que se adelantarán en el territorio.
La ausencia del gobernador en el foro ha sido interpretada como un nuevo capítulo de distanciamiento institucional. Mientras desde el Gobierno Nacional se habla de planificación y proyectos de recuperación, las comunidades damnificadas esperan soluciones inmediatas. El contraste entre discursos y necesidades refleja la urgencia de coordinar esfuerzos para atender a quienes todavía sufren las consecuencias de la emergencia.
