Las fuertes lluvias que se han registrado en el sur del departamento no solo han dejado vías y viviendas bajo el agua, sino que también han golpeado a los animales de la región, convirtiéndose en víctimas silenciosas de la emergencia.
En algunos sectores, los habitantes han logrado evacuar caballos y vacas para ponerlos a salvo de las crecientes, pero en otros casos el panorama ha sido lamentable: varios animales han perdido la vida por ahogamiento, evidenciando la magnitud del desastre.
Las inundaciones han desbordado fincas y corrales, dificultando las labores de rescate y generando pérdidas económicas y emocionales para las familias campesinas que dependen de estos animales.
