Durante el evento de empalme con la administración saliente, el presidente electo Abelardo De La Espriella lanzó un mensaje contundente frente a la corrupción. En su discurso, aseguró que no permitirá irregularidades dentro de su gobierno y que cualquier persona cercana que resulte involucrada en actos ilícitos recibirá todo el peso de la ley. “Va a saber lo duro que muerde el tigre”, expresó, dejando claro que no habrá excepciones.
El mandatario electo también anunció que el proceso de transición irá acompañado de una auditoría forense, con el propósito de establecer el estado real de las finanzas públicas y detectar posibles desfalcos. Según dijo, la prioridad será identificar los focos de corrupción y denunciarlos sin titubeos, bajo la premisa de que “nadie tiene corona” y que los recursos deben ser defendidos con determinación.
De La Espriella insistió en que su gobierno trabajará para reconstruir la confianza ciudadana y que la lucha contra la corrupción será uno de los pilares de su mandato. Con un tono enérgico, afirmó que está dispuesto a dejar “la piel, el alma y la sangre” para cumplir con la promesa de hacer de su administración una de las más firmes en la defensa del interés público.
