Durante su agenda del sábado en Montería, el presidente Abelardo De La Espriella no llegó solo. El mandatario estuvo acompañado por sus hijos, protagonizando una escena que llamó la atención por mostrar una faceta distinta a la del jefe de Estado: la de padre. En medio de sus compromisos oficiales, compartió parte de la jornada con los pequeños, dejando ver que, detrás de la agenda presidencial, también hay un hombre que procura mantener cerca a su familia. La visita presidencial a Montería incluyó actividades oficiales, entre ellas la inauguración de la nueva ruta internacional hacia Panamá.
La familia ocupa un lugar importante en la vida pública de De La Espriella. Está casado con Ana Lucía Pineda, administradora de empresas y también oriunda de Montería, con quien tiene cuatro hijos: Lucía, Salvador, Filippo y Francesca. Pineda ha hablado públicamente de la importancia que tiene la familia para ambos y de cómo han aprendido a compartir el tiempo con sus hijos incluso en medio de agendas exigentes.
La imagen de De La Espriella junto a sus hijos en Montería dejó así un mensaje más personal que político: incluso con las responsabilidades que implica ocupar la Presidencia, el mandatario quiso compartir parte de su jornada con ellos. Una escena que conecta con la faceta familiar que ha mostrado durante los últimos meses y que pone nuevamente a sus hijos y a su familia en el centro de su vida pública.
