La esperanza terminó este miércoles con la confirmación del hallazgo sin vida de los cinco ocupantes de la avioneta Cessna T206, de matrícula HK-4985, que desapareció el pasado domingo cuando cubría la ruta entre Condoto, Chocó, y el aeropuerto de Guaymaral, en Bogotá. El presidente Abelardo De La Espriella confirmó que las autoridades localizaron la aeronave en una zona boscosa y de difícil acceso, entre Chocó y Risaralda, cerca del cerro Tatamá. El último contacto con la tripulación se había registrado a las 9:23 de la mañana.
A bordo viajaban el piloto Mehmet Cankaya y las profesionales de la salud Perla Constanza Álvarez, Sandy García, María Guzmán y Yuliza Figueredo. Los cinco habían llegado días atrás a Condoto para participar en una brigada médica que llevó atención especializada a habitantes de la región, una comunidad golpeada por el terremoto del pasado 10 de agosto. Tras varios días de trabajo humanitario, emprendieron el viaje de regreso a Bogotá, sin imaginar que el vuelo terminaría en tragedia.
Las labores de búsqueda estuvieron marcadas por la complejidad del terreno, las condiciones climáticas y la dificultad para acceder al lugar del accidente. Equipos de rescate tuvieron que ser desplegados mediante maniobras con helicópteros y grúas debido a la pendiente y a la agreste geografía de la zona.
La tragedia enluta a las familias de las cinco víctimas y también a las comunidades que días antes habían recibido su ayuda. El Colegio Médico Colombiano lamentó la pérdida y destacó el compromiso de quienes llevan atención en salud a las regiones más apartadas del país.
