El ministro de Hacienda, Germán Ávila, anunció al término de la junta del Banco de la República que el precio de la gasolina corriente en Colombia subirá $400 por galón a partir del 1 de mayo de 2026. La decisión se toma en medio de un entorno internacional marcado por la presión alcista del petróleo, insumo clave para la producción de combustibles, y por la necesidad de reducir el déficit del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC).
El Gobierno había venido aplicando rebajas en el precio de la gasolina durante los últimos meses, pero Ávila fue enfático en señalar que “se acabaron las rebajas”. El ajuste responde a la coyuntura global y a la política interna de desmontar los subsidios que mantenían artificialmente bajos los precios. El Banco de la República, por su parte, advirtió que el incremento tendrá un impacto directo en la inflación, especialmente en transporte y alimentos.
Los colombianos deberán prepararse para un nuevo golpe al bolsillo, pues el alza se suma a un contexto económico desafiante. En ciudades como Bogotá, Cali y Medellín el galón superará los $16.000, mientras que en regiones como Cúcuta y Pasto se mantendrá más bajo por condiciones particulares de mercado.
