El Senado de la República aprobó con 73 votos a favor y 11 en contra la solicitud presentada por el expresidente Gustavo Petro para salir del país durante un año, en cumplimiento de lo que establece la Constitución. La decisión generó controversia en el recinto, especialmente por la postura del congresista Jonathan Ferney Pulido Hernández, conocido como Jota Pe Hernández, quien manifestó su desacuerdo frente a la autorización concedida.
Durante su intervención, el parlamentario expresó sorpresa por el respaldo de sectores que tradicionalmente se han mostrado críticos con Petro y cuestionó que la única condición impuesta sea informar las fechas y destinos de sus viajes. En su opinión, esta medida podría facilitar una eventual fuga del exmandatario y dificultar el seguimiento de las supuestas investigaciones que cursan en su contra. Hernández insistió en dejar constancia de su voto negativo y en advertir sobre las implicaciones de la decisión.
El pronunciamiento del congresista refleja la tensión política que rodea la salida de Petro, en un contexto de alta polarización. Mientras algunos sectores consideran que la autorización respeta la institucionalidad y los derechos del expresidente, otros, como Hernández, la interpretan como un riesgo para la justicia. Sus palabras, cargadas de inconformidad, muestran el malestar de una parte del Congreso y de la opinión pública, que sigue atenta a los pasos que dará Petro en el exterior y a las repercusiones que esto pueda tener en el debate nacional.
