El presidente de Colombia, Abelardo De La Espriella, ya tiene todo preparado para enfrentar la primera marcha de oposición liderada por el expresidente Gustavo Petro en contra de sus políticas de gobierno. Tal como ocurrió en 2021 con las protestas contra el entonces presidente Iván Duque, que escalaron hasta convertirse en un estallido social por hechos violentos, el ambiente vuelve a estar marcado por la tensión.
En esta ocasión, el gobierno de De La Espriella expidió el pasado martes el decreto 1525, con el que busca diferenciar la protesta pacífica de la violenta, con el fin de evitar acciones de encapuchados y otros actores que puedan atentar contra los derechos de los ciudadanos, agredir a la Fuerza Pública o generar bloqueos.
Uno de los puntos que más ha llamado la atención y generado debate es que los miembros de la Fuerza Pública podrán actuar de manera inmediata cuando los manifestantes porten armas, sin necesidad de mediación. Además, el gobierno decidió monitorear la situación desde un Puesto de Mando Unificado, en el que estarán representantes del gobierno nacional y local para tomar decisiones frente a cualquier eventualidad que pueda surgir durante la jornada.
