El papa León XIV se recupera en el Policlínico Universitario Agostino Gemelli, en Roma, luego de someterse a una cirugía torácica que concluyó con éxito este martes 13 de octubre. El procedimiento permitió extirpar el lóbulo inferior del pulmón derecho, donde se encontraba un tumor que, según el examen histológico, corresponde a un adenocarcinoma pulmonar, un tipo de cáncer. De acuerdo con la información difundida por el Vaticano y reportada por agencias internacionales, la intervención se desarrolló según lo previsto y sin complicaciones.
La noticia llega después de que el propio pontífice, de 71 años, revelara que los médicos habían detectado un nódulo pulmonar durante unos exámenes de rutina. León XIV explicó que la lesión se encontraba en una fase temprana y bien localizada, por lo que el equipo médico recomendó retirarla mediante cirugía. Aunque el diagnóstico representa un desafío para su salud, la detección temprana y el resultado favorable de la intervención son motivos de esperanza. Por ahora, se esperan nuevos resultados médicos que permitan establecer con mayor precisión los siguientes pasos de su tratamiento.
Mientras avanza su recuperación, el papa permanecerá hospitalizado aproximadamente una semana y tendrá suspendidos sus compromisos públicos hasta el 20 de octubre. Desde distintos lugares del mundo, fieles y representantes de la Iglesia católica han expresado mensajes de apoyo y oración por su pronta mejoría. Además, continúa en el horizonte su viaje apostólico a Uruguay, Argentina y Perú, previsto del 6 al 17 de noviembre, aunque su realización dependerá de la evolución médica. Por ahora, la prioridad es su recuperación, con la esperanza de que pueda retomar progresivamente sus actividades al frente de la Iglesia católica.
