El expresidente Gustavo Petro reaccionó con firmeza a la alocución de Abelardo De La Espriella del 27 de septiembre, en la que el actual mandatario advirtió sobre la crisis fiscal y cuestionó la política de paz total. A través de su cuenta de X, Petro acusó a De La Espriella de recurrir al Fondo Monetario Internacional para pagar la deuda nacional, calificando esa decisión como una “megacorrupción estafadora” y señalándolo como un presidente “ilegítimo”.
En su respuesta, Petro defendió los resultados económicos de su gestión, asegurando que la economía colombiana creció en promedio 3,5 % anual y rechazando que ese desempeño estuviera vinculado al narcotráfico. Además, advirtió que el rumbo económico del país podría llevar a una crisis similar a la de Argentina bajo el gobierno de Javier Milei, a quien vinculó como aliado político de De La Espriella.
El exmandatario cerró su intervención con un llamado directo: “Le aconsejo, no acabe con la paz”. En ese mensaje, pidió mantener el gasto social, subir el salario mínimo por encima de la inflación y garantizar impuestos a los sectores más ricos, como medidas para preservar la estabilidad y evitar un retroceso en los avances alcanzados. Con este pronunciamiento, Petro buscó marcar distancia frente a las acusaciones de corrupción y posicionarse como voz crítica frente al actual gobierno.
