En medio de las movilizaciones de este miércoles 14 de octubre en Bucaramanga, se conocen denuncias sobre presuntos actos de vandalismo contra establecimientos comerciales por parte de personas encapuchadas en inmediaciones de la Universidad Industrial de Santander (UIS). Los hechos generan preocupación entre comerciantes y habitantes del sector, quienes temen por la seguridad y los daños a la propiedad privada.
La jornada de protesta, en la que participan estudiantes, docentes y organizaciones sindicales, vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre los límites de la movilización social y el respeto por los bienes públicos y privados. Aunque el derecho a la protesta pacífica está protegido constitucionalmente, los posibles ataques contra locales comerciales deben ser investigados y no pueden justificarse como parte de una manifestación.
Los presuntos hechos también desatan cuestionamientos políticos frente a los sectores que respaldan las movilizaciones estudiantiles y las posturas de Gustavo Petro en defensa de la protesta social. Ahora, se espera que las autoridades verifiquen las denuncias, establezcan si hubo daños materiales e identifiquen a los responsables, sin atribuir estas conductas a la totalidad de los estudiantes de la UIS.
