El presidente Abelardo De La Espriella anunció la creación del Fondo Milagro, un mecanismo extraordinario destinado a canalizar recursos nacionales e internacionales para atender a las víctimas del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió al país. Según el reporte oficial, la tragedia dejó 265 personas fallecidas, más de 2.000 heridos y alrededor de 25.000 familias damnificadas en departamentos como Chocó, Risaralda, Quindío, Caldas y Valle del Cauca. La declaratoria de emergencia económica busca financiar la reconstrucción de viviendas, hospitales y escuelas, además de ofrecer alivios tributarios y financieros a los sectores productivos afectados.
De acuerdo con la Presidencia, el Fondo Milagro será el eje central para la recepción y administración de donaciones, con el propósito de reparar infraestructura crítica como vías, puentes y terminales aéreas. En paralelo, se coordinaron subsidios de arrendamiento y apoyos en servicios públicos para las familias que perdieron sus hogares. La primera dama, Ana Lucía Pineda, lideró una campaña de recolección de ayuda humanitaria que ya ha movilizado más de 1.500 toneladas de alimentos y 120.000 litros de agua hacia los puntos de acopio, con el respaldo de la Cruz Roja, brigadas internacionales y cuerpos de socorro nacionales.
El anuncio presidencial llega en medio de un país golpeado por la tragedia y con comunidades que esperan respuestas rápidas y efectivas. Se presume que la creación del Fondo Milagro busca no solo atender la emergencia inmediata, sino también transmitir un mensaje de esperanza y reconstrucción. En las zonas afectadas, las familias aguardan con ansiedad la llegada de la ayuda, mientras la solidaridad ciudadana y el trabajo de los equipos de rescate se convierten en el reflejo más humano de esta crisis.
