La gobernadora del Tolima, Adriana Magali Matiz, denunció públicamente haber recibido amenazas de muerte junto con su familia, luego de señalar que detrás de los incendios forestales que afectan al departamento podrían existir manos criminales. Según explicó, los mensajes intimidantes habrían surgido tras las decisiones adoptadas para enfrentar la emergencia y proteger a las comunidades.
Matiz indicó que las intimidaciones provendrían de estructuras ilegales como las disidencias de las Farc y otros grupos delincuenciales, que habrían reaccionado con hostilidad frente a las medidas tomadas por las autoridades. La mandataria relató que incluso brigadistas, bomberos y policías fueron increpados durante la atención de la conflagración en Gualanday, lo que refuerza la preocupación por la seguridad de quienes trabajan en la emergencia.
Ante esta situación, la gobernadora acudió a la Fiscalía General de la Nación para solicitar una investigación sobre los presuntos incendios provocados y las amenazas recibidas. En su declaración, insistió en que la vida es sagrada y que las diferencias políticas deben mantenerse dentro de los canales democráticos, rechazando que una tragedia ambiental se convierta en escenario de confrontación.
