El encuentro entre el presidente electo Abelardo y Mateo, un niño que acaba de superar una cirugía de corazón abierto, se convirtió en un gesto cargado de simbolismo y esperanza. Al despertar, las primeras palabras de Mateo fueron “firme por la patria”, una expresión que conmovió a quienes conocieron su historia y que refleja la fortaleza con la que enfrenta la vida.
Acompañado de su esposa, la Primera Dama Ana Lucía Pineda, Abelardo visitó al menor en la Clínica Cardioinfantil, donde compartieron un momento cercano y emotivo. Entre sonrisas y palabras de aliento, le entregaron un detalle sencillo, recordándole que no está solo y que su valentía inspira a miles de colombianos.
La visita dejó claro que historias como la de Mateo representan mucho más que un episodio personal: son un recordatorio de la esperanza y de la necesidad de construir un país que brinde protección, oportunidades y futuro a sus niños. En ellos se concentra la razón más poderosa para seguir trabajando por una Colombia que merezca llamarse “Patria Milagro”.
