El presidente de Colombia, Abelardo De La Espriella, envió un mensaje contundente en respaldo a los magistrados de la Corte Suprema de Justicia, luego de que se conociera que una oficina de la Procuraduría en Bogotá fue impactada por un disparo. El mandatario ordenó a la Policía Nacional y a la Unidad Nacional de Protección reforzar de inmediato las medidas de seguridad para los jueces, en respuesta a la preocupación expresada por la Sala Penal.
La instrucción se dio tras la denuncia del magistrado José Joaquín Urbano, quien informó sobre el hallazgo del proyectil en la oficina del procurador delegado Pedro Luis Bonilla, en medio de una investigación contra el exgobernador de La Guajira, Kiko Gómez. De La Espriella fue enfático al advertir que “quien se mete con la Corte, se mete con el presidente”, y aseguró que cualquier intento de intimidación contra los jueces será enfrentado con todo el peso de la ley.
Fuentes de la Dijín confirmaron que se abrió una investigación previa para esclarecer el origen del disparo, que habría provenido de los cerros orientales de Bogotá. Los peritos descartan por ahora el uso de fusiles o francotiradores y consideran la hipótesis de una bala perdida disparada con pistola. Mientras tanto, el Gobierno insiste en blindar a los magistrados y garantizar la independencia de la justicia frente a cualquier amenaza.
