La Corte Suprema de Justicia abrió una investigación formal contra la senadora del Pacto Histórico, Martha Peralta Epiayú, por su presunta participación en el entramado de corrupción que habría saqueado la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD). La magistrada Cristina Lombana ordenó vincularla al proceso por los delitos de tráfico de influencia y cohecho impropio, luego de que la Fiscalía la señalara como una de las articuladoras de un supuesto “carrusel” de contratos en el Congreso. Cabe recordar que, en este estadio procesal, la congresista mantiene intacta la presunción de inocencia.
De acuerdo con la Fiscalía, Peralta habría tenido un rol clave en el direccionamiento de contratos dentro de la Comisión Séptima del Senado, con el objetivo de asegurar mayorías parlamentarias para las reformas pensional y de salud impulsadas por el gobierno de Gustavo Petro. En audiencias recientes, el ente acusador describió la existencia de una “organización delincuencial” con división de tareas, en la que cada integrante cumplía un papel específico. En ese contexto, la senadora fue mencionada como “líder” de la estrategia política para garantizar votos a favor de las iniciativas del Ejecutivo.
La investigación contra Peralta se suma a las ya abiertas contra los exministros Luis Fernando Velasco y Ricardo Bonilla, señalados como los “cerebros” del entramado. Según la Fiscalía, el exdirector de la UNGRD, Olmedo López, habría acordado con la senadora gestionar proyectos y contratos para congresistas inconformes con su participación en el gobierno.
