En medio de la narrativa que señalaba que Abelardo De La Espriella solo había recibido apoyo de sectores privilegiados, una historia distinta se abrió paso en el Cesar. Allí, una mujer conocida como “La Tigresa del César”, quien respaldó al candidato durante toda la campaña, fue objeto de burlas por parte de opositores al revelarse que no tenía nevera en su hogar. El episodio generó debate en redes sociales sobre la dignidad y el respeto en el marco de la contienda política.
La situación dio un giro inesperado cuando el compositor vallenato Wilfran Castillo decidió sorprenderla con un gesto solidario. El artista llegó hasta la puerta de su casa con una nevera nueva, un detalle que la mujer recibió con incredulidad y emoción, convirtiéndose en un momento cargado de humanidad y sensibilidad social.
El hecho ha sido interpretado como una muestra de apoyo y reconocimiento hacia quienes, más allá de las condiciones materiales, participan activamente en la vida política del país. La reacción de “La Tigresa del César” reflejó la gratitud y la fuerza de quienes, pese a las adversidades, se mantienen firmes en sus convicciones y encuentran respaldo en gestos que trascienden la política para tocar fibras humanas.
