En el marco del Festival Turístico del Valle de Tenza, realizado en Garagoa (Boyacá), una patrullera de la Orquesta Internacional de la Policía Nacional se robó los aplausos al subir al atril y acompañar al maestro Felipe Peláez en una emotiva interpretación musical. Con su talento en el acordeón, la uniformada demostró que el arte también hace parte de la vocación policial.
El encuentro musical resaltó la importancia de la cultura como puente de confianza entre la ciudadanía y las instituciones. La presentación fue recibida con entusiasmo por los asistentes, quienes destacaron la cercanía y el carisma de la patrullera, convirtiendo el momento en uno de los más memorables del festival.
Más allá de la música, el gesto simbolizó cómo la Policía Nacional busca generar espacios de convivencia y unión con la comunidad, mostrando que detrás del uniforme también hay talento, sensibilidad y pasión por el arte. La participación junto a Felipe Peláez dejó claro que la música puede ser un lenguaje poderoso para fortalecer la relación entre la fuerza pública y la sociedad.
