La exdirectora del DAPRE y actual gerente del Fondo de Adaptación, Angie Rodríguez, lanzó explosivas declaraciones en entrevista con Revista Semana, donde aseguró temer por su vida y denunció una red de persecución dentro del Gobierno Petro. “Si a una persona tan importante y candidato presidencial como Miguel Uribe le pasó lo que pasó, imagínese lo que me puede pasar a mí. Tengo miedo. Esta gente no tiene escrúpulos. El dinero y el poder los tiene embriagados”, afirmó.
Rodríguez señaló directamente a funcionarios cercanos al presidente, como Carlos Carrillo y Juliana Guerrero, de conformar un entramado de corrupción y espionaje para sacarla del cargo. Además, denunció que la Unidad Nacional de Protección (UNP) no le ha garantizado seguridad suficiente pese a sus solicitudes, lo que aumenta su vulnerabilidad en medio de las tensiones políticas.
El caso ha encendido las alarmas en la opinión pública, pues Rodríguez advirtió que no tiene intención de suicidarse, sugiriendo que cualquier atentado contra ella sería responsabilidad de quienes buscan silenciarla. Sus palabras no solo destapan un nuevo escándalo dentro del Gobierno, sino que también ponen en evidencia la creciente desconfianza y el clima de intimidación que rodea la campaña presidencial y la gobernabilidad en Colombia.
