En medio de una sesión del Consejo de Ministros, el presidente Gustavo Petro protagonizó un momento incómodo al dirigirse directamente al ministro del Interior, Armando Benedetti. Con un tono de inconformidad, el mandatario le pidió concentrarse plenamente en sus responsabilidades de la cartera política antes de atender otros compromisos, señalando: “El ministro del Interior tiene que, antes de Barranquilla, ponerse a fondo en el Ministerio del Interior”.
El comentario fue interpretado como un llamado de atención público hacia Benedetti, lo que generó tensión entre los asistentes. La situación ocurre en un contexto en el que el Gobierno enfrenta retos clave en materia legislativa y de gobernabilidad, por lo que la exigencia de Petro refleja la presión interna para mantener cohesión y eficacia en su equipo.
Este episodio se suma a las fricciones que han marcado la relación entre el presidente y algunos de sus ministros, alimentando la percepción de que existen diferencias internas en el gabinete. La advertencia de Petro no solo expone la exigencia de resultados inmediatos, sino también la necesidad de disciplina política en un momento decisivo para el rumbo del Gobierno.
