El presidente Gustavo Petro anunció que la isla Gorgona, recordada por su cárcel y los calabozos donde la oligarquía colombiana castigó con tortura y muerte, será transformada en un centro de investigación científica de alto nivel. Durante su visita, recorrió las celdas oxidadas, la enfermería invadida por raíces y hojas, y los hornos de pan que podrían guardar rastros de cenizas humanas, reafirmando la necesidad de conservar la memoria de ese horror para que la niñez conozca lo que nunca debe repetirse.
Petro reunió a científicos, guardianes del parque, jóvenes de la Armada y obreros locales para anunciar la construcción de una nueva edificación cerca de la antigua prisión. El proyecto contará con energía solar y geotérmica, y se enfocará en la protección de especies endémicas como la rana que hoy es estudiada frente al virus que amenaza a los anfibios del planeta.
El mandatario advirtió que desde 1991 se ha perdido el 30% de las especies marinas y que, si no se frena el consumo de hidrocarburos, en 60 años no quedará nada en el mar. Por ello, la isla será símbolo de memoria y ciencia: un centro de investigación internacional y un espacio de recuerdo en 3D de la cárcel, donde la paradoja entre el pasado de tortura y el futuro de conocimiento busca convertirse en un sueño compartido por Colombia.
