El concejal Daniel Briceño aseguró que la decisión del equipo de empalme del presidente electo Abelardo de no permitir que RTVC realizara la transmisión oficial de la ceremonia de posesión impidió la ejecución de un contrato por cerca de $2.450 millones, que, según afirmó, había sido suscrito por el gobierno saliente con el sistema de medios públicos dirigido por Hollman Morris. La denuncia reavivó el debate sobre el manejo de los recursos destinados a la producción de eventos oficiales.
De acuerdo con la información divulgada por Briceño, la transmisión institucional estará a cargo de Estudios RCN, que producirá una señal limpia, sin logotipos y con acceso gratuito para todos los medios de comunicación, con el propósito de garantizar una emisión abierta y sin exclusividad. Desde el equipo del presidente electo sostienen que la medida busca reducir costos y asegurar un cubrimiento institucional para todos los colombianos.
Hasta el momento, RTVC no ha presentado públicamente una respuesta detallada frente a la denuncia específica sobre el supuesto contrato de $2.450 millones, mientras el tema continúa generando fuertes reacciones en el escenario político. La controversia vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre el uso de los recursos públicos en materia de comunicaciones oficiales y la independencia de los medios estatales frente a los cambios de gobierno.
