La reelección de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil, este domingo 25 de octubre de 2026, desató celebraciones entre sectores de la izquierda colombiana y figuras políticas cercanas al petrismo. Lula se impuso a Flávio Bolsonaro con el 51,79 % de los votos válidos, según el Tribunal Superior Electoral brasileño. Uno de los pronunciamientos que más llamó la atención fue el del expresidente Gustavo Petro, quien aseguró que “se ha detenido el fascismo en América Latina en Brasil”, además de destacar el resultado como una victoria para la justicia social.
La celebración también se trasladó al escenario político, con mensajes de respaldo de dirigentes colombianos y muestras de entusiasmo entre simpatizantes de la izquierda, algunos de los cuales viajaron a Brasil para acompañar el proceso electoral y celebrar el triunfo de Lula. Sin embargo, mientras unos ven el resultado como una victoria ideológica para la región, otros consideran exageradas las manifestaciones de alegría de quienes parecen vivir la elección brasileña como si se tratara de una contienda propia.
En medio de este ambiente, algunos ciudadanos e internautas han planteado una pregunta que genera debate en redes sociales: “¿Si los petristas y la izquierda colombiana están tan felices porque ganó Lula, por qué no se van a vivir a Brasil?”. El comentario cuestiona la afinidad de estos sectores con los gobiernos de izquierda y contrasta sus celebraciones con las preocupaciones que persisten en Colombia. Se trata de una crítica dirigida a los simpatizantes del petrismo, aunque no representa necesariamente la opinión de todos los ciudadanos ni de quienes respaldan a Lula.
