Durante una eucaristía celebrada en Chiquinquirá, un sacerdote llamó la atención de los fieles con una reflexión centrada en la relación entre la fe, la responsabilidad social y el pensamiento crítico. En su mensaje, invitó a los creyentes a analizar con profundidad los discursos que invocan el nombre de Dios para respaldar posturas relacionadas con la guerra, la violencia o la indiferencia frente al sufrimiento humano.
En medio de su intervención, el religioso cuestionó la coherencia entre los valores cristianos y el respaldo a conflictos armados o situaciones que afectan a poblaciones vulnerables. También hizo un llamado a no permanecer indiferentes ante las dificultades que enfrentan muchas personas y recordó que la fe, desde su perspectiva, debe estar acompañada por la solidaridad, la reflexión y el compromiso con los demás.
El sacerdote insistió en que los creyentes deben formarse, desarrollar criterio propio y evitar aceptar cualquier mensaje como una verdad absoluta sin antes discernirlo. Apoyado en enseñanzas de San Pablo sobre la renovación de la mente, su reflexión abrió un debate entre quienes consideran que la fe debe tener un papel activo en la construcción de la paz y quienes creen que estos temas trascienden el ámbito religioso.
