El nombre de Verónica Alcocer volvió a estar en el centro de la polémica tras las declaraciones de Eva Ferrer, quien fue asesora cercana a la entonces primera dama. En conversación con la periodista Vicky Dávila, Ferrer aseguró que teme por su seguridad y pidió protección, pues afirma haber recibido amenazas después de divulgar audios en los que cuestionaba a personas del entorno de Alcocer.
Según su relato, Ferrer habría conocido detalles de supuestos movimientos de dinero, drogas y armas vinculados a ese círculo. Entre sus señalamientos más delicados mencionó un viaje a Venezuela en enero de 2023, donde, según dijo, se habrían trasladado 2,5 millones de dólares hacia Colombia. También habló de la posibilidad de que en esos desplazamientos se hubiera usado un avión oficial y de que existieran imágenes de Alcocer descendiendo con maletas que, de acuerdo con su versión, presuntamente contenían droga.
La exasesora incluso mencionó nombres de empresarios y contactos internacionales que, según ella, estarían relacionados con el supuesto tráfico de armas. Ferrer insistió en que se siente víctima desde 2022 y que está dispuesta a colaborar con las autoridades. Sus palabras, aunque no constituyen pruebas judiciales, sí abren un nuevo capítulo de controversia alrededor de la figura de Alcocer y ponen sobre la mesa un debate que mezcla política, seguridad y confianza institucional.
