Entre enero y septiembre de 2026, la Defensoría del Pueblo ha registrado el reclutamiento de 130 menores de edad en Colombia, principalmente en departamentos como Cauca, Norte de Santander y Nariño. La cifra refleja la persistencia de un fenómeno que golpea con fuerza a comunidades vulnerables y que, según testimonios recogidos por la ONU Derechos Humanos, está llevando a niños y adolescentes a tomar medidas extremas para evitar caer en manos de los grupos armados ilegales.
Scott Campbell, representante de la ONU Derechos Humanos en Colombia, relató que durante una visita a Cauca, Valle del Cauca y Nariño escuchó historias de jóvenes que se ocasionan heridas en brazos y piernas como una forma desesperada de resistirse al reclutamiento. Incluso, algunos menores mostraron cicatrices que evidencian el nivel de angustia que enfrentan en territorios donde la falta de oportunidades y la ausencia del Estado los deja expuestos a la presión de los actores armados.
La situación es alarmante y ha derivado en casos de suicidios de menores que prefieren quitarse la vida antes que ser utilizados como escudos humanos. Ante este panorama, la ONU hizo un llamado urgente a atender integralmente a esta población, garantizar su protección y abrir espacios que les permitan construir un futuro lejos de la violencia y la revictimización.
