El precio del pollo asado volvió a encender el debate sobre el costo de vida en Colombia. Según el Índice del Pollo Asado publicado por La República, el precio promedio pasó de $38.782 en septiembre de 2025 a $43.599 en septiembre de 2026, un incremento anual de 12,42 %. Medellín registró el valor más alto, con $51.390, mientras que Bogotá llegó a $41.550. El aumento, sin embargo, corresponde al precio del plato preparado y no necesariamente al costo de la carne de pollo, pues en el valor final también pesan factores como mano de obra, energía, transporte, arriendos y servicios de los restaurantes.
El dato provocó una inmediata reacción de Gustavo Petro, quien utilizó el aumento del pollo como ejemplo para cuestionar el costo de la canasta familiar y defender un incremento superior al 15 % del salario mínimo para 2027. El expresidente sostuvo que el encarecimiento de los alimentos estaría reduciendo el poder adquisitivo de los trabajadores y cuestionó al Banco de la República por atribuir parte de las presiones inflacionarias al salario mínimo. Petro también relacionó el aumento de los alimentos con factores como la crisis climática, las tasas de interés y la situación internacional.
La reacción de Petro fue más allá de la discusión económica: convocó a la ciudadanía a movilizarse el próximo 14 de octubre para defender el salario mínimo vital y el acceso a los alimentos. “Le corresponde al pueblo trabajador salir a la calle a luchar por su salario y su comida”, manifestó. Mientras el expresidente advierte sobre un posible deterioro del poder adquisitivo, expertos y representantes del sector señalan que el precio del pollo asado está determinado por múltiples costos y que el incremento del plato no puede utilizarse, por sí solo, como medida del comportamiento de todos los alimentos de la canasta familiar.
