Sneyder Pinilla y Olmedo López, exdirectivos de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) y piezas clave en las investigaciones por el escándalo de corrupción de la entidad, serán trasladados desde una guarnición militar hasta la cárcel La Picota, en Bogotá. La decisión fue ordenada por el Inpec y se da en medio de la política anunciada por el Gobierno de Abelardo De La Espriella de acabar con las denominadas “cárceles de lujo” y los privilegios en los sitios de reclusión.
El traslado, según la resolución, responde a razones de seguridad y deberá realizarse bajo “rigurosas, máximas y extremas medidas” para proteger la vida e integridad de los dos exfuncionarios y evitar posibles fugas, rescates o atentados. Ambos se encuentran vinculados al proceso por las presuntas irregularidades en la UNGRD y han entregado información a la justicia en el marco de sus procesos de colaboración. De hecho, Pinilla reiteró recientemente que continúa dispuesto a aportar pruebas y aseguró que no tiene nada que esconder.
La decisión, sin embargo, ya generó una fuerte reacción de la defensa de Sneyder Pinilla. Su abogado, Luis Gustavo Moreno, pidió dejar sin efecto el traslado al considerar que existe una orden judicial vigente que establece que su cliente debe permanecer en un centro de reclusión militar y advirtió que, por su condición de colaborador de la justicia, deben garantizarse su vida e integridad. Ahora, el cambio de reclusión pone nuevamente el foco sobre la seguridad de los dos exdirectivos y sobre la información que han entregado dentro de uno de los mayores escándalos de corrupción de los últimos años.
