La situación financiera del Hospital San Nicolás sigue generando preocupación en Planeta Rica, donde trabajadores y personal asistencial han denunciado retrasos de hasta cuatro meses en el pago de sus salarios. La inquietud aumenta debido a que, según información que circula públicamente, la institución habría recibido más de $14.558 millones en giros directos de la ADRES entre enero y septiembre, lo que ha llevado a distintos sectores a pedir claridad sobre el manejo de esos recursos.
A este panorama se suma la actuación de los organismos de control. De acuerdo con lo conocido, la Contraloría solicitó el inicio de un proceso sancionatorio fiscal relacionado con la gestión del centro hospitalario, un hecho que mantiene la atención sobre las decisiones administrativas adoptadas durante los últimos meses. Sin embargo, cualquier eventual responsabilidad deberá ser determinada por las autoridades competentes dentro de los procedimientos correspondientes.
En medio de la controversia también han surgido versiones sobre una supuesta adquisición inmobiliaria en Picacho, valorada en más de 2.500 millones, atribuida al gerente del hospital, René Arrieta. Hasta el momento, esa información no ha sido confirmada mediante documentos públicos ni por pronunciamientos oficiales, por lo que debe entenderse únicamente como una versión que requiere verificación. Mientras tanto, la principal exigencia de trabajadores y ciudadanos sigue siendo una: conocer cuándo se normalizarán los pagos atrasados y qué explicaciones entregarán la gerencia del hospital y la administración municipal, Ramón Calle, frente a la crisis que afecta a decenas de familias en el municipio.
