El encuentro en el Museo del Carnaval de Barranquilla reunió a figuras destacadas como Katia Nule, primera dama del Distrito; Ana Lucía Pineda, primera dama de la Nación; y Jeanette de Rubio, esposa del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio. La cita, marcada por la elegancia y el protocolo, fue presentada como un momento de orgullo cultural para la ciudad.
Sin embargo, en medio de los elogios, las redes sociales no tardaron en señalar las comparaciones. Usuarios destacaron la diferencia de estilo y porte entre las invitadas mencionadas y Verónica Alcocer, ex esposa del presidente Gustavo Petro, a quien algunos comentarios describieron con un tono más áspero y menos refinado frente a la imagen de las demás primeras damas. La crítica, cargada de ironía, se convirtió en parte del debate digital alrededor del evento.
El contraste percibido por la opinión pública no pasó desapercibido y terminó sumándose a la conversación sobre cómo las figuras femeninas en escenarios oficiales son observadas y juzgadas más allá de su rol institucional. El episodio deja ver que, además de la diplomacia y la cultura, la percepción ciudadana sobre la presencia y estilo de las primeras damas también se convierte en noticia.
