La Contraloría General de Córdoba encendió las alarmas tras revelar los resultados de la auditoría financiera, de gestión y resultados realizada al municipio de Momil, correspondiente a la vigencia 2025.
El informe deja 28 hallazgos administrativos, de los cuales 14 tienen presunta incidencia disciplinaria, 6 presentan alcance fiscal por $1.060 millones y 2 tienen presunta incidencia penal.
La cifra genera preocupación y abre una pregunta entre los momileros: ¿qué pasó con la plata de la gente?
Los hallazgos serán trasladados a la Fiscalía General de la Nación, la Procuraduría General de la Nación y a la Contraloría Auxiliar de Responsabilidad Fiscal para que se determinen las eventuales responsabilidades.
En medio del escándalo aparece el hoy alcalde de Momil, Éfren Puche, quien deberá responder políticamente ante la ciudadanía por las actuaciones de la administración durante el período auditado, también tendrá que responder ante los organismo de control y judiciales, por sus actuaciones presuntamente irregulares.
La Contraloría aún no ha declarado responsables a personas determinadas, pero sus resultados ponen bajo la lupa el manejo de los recursos públicos.
Más de $1.060 millones en presunto detrimento no pueden pasar inadvertidos. Momil merece saber en qué se gastó su plata y quién tendrá que responder.
