Carlos Rebolledo sobrevivió al terremoto que sacudió las Torres del Limonar, en Cali. Bajo los escombros, con el polvo y el silencio de la tragedia, oró por una segunda oportunidad. Ese instante, según cuenta, fue el punto de quiebre que le permitió aferrarse a la vida en medio del caos.
Hoy, a salvo y en proceso de recuperación, comparte un testimonio marcado por la fe y la gratitud. “Sentí que Dios me escuchaba, que no estaba solo”, relata con voz firme, convencido de que aquella oración le abrió un camino distinto. Su historia se ha convertido en un símbolo de esperanza para quienes también enfrentaron la devastación.
Rebolledo asegura que la experiencia transformó su manera de ver el mundo. “No quiero vivir igual que antes, quiero vivir mejor, con propósito”, afirma. Con esas palabras, convierte el dolor en un mensaje de resiliencia y fe, que busca inspirar a otros a levantarse después de la adversidad.
