El dolor golpea a Casanare tras conocerse la identidad de los dos jóvenes soldados que murieron en la Base Militar de Cupiagua, en jurisdicción de Aguazul. Eduar Alejandro Marín Cárdenas, de 20 años y oriundo de Aguazul, y Diego Armando Arias Guanaro, de 19 años, nacido en Yopal, fueron las víctimas de un hecho que ha estremecido a la comunidad y al Ejército. Marín Cárdenas, residente en el barrio Provipaz, estaba próximo a terminar su servicio militar, lo que hace aún más difícil la noticia para su familia y vecinos.
De acuerdo con las primeras versiones, una discusión entre uniformados habría derivado en disparos realizados desde una garita con un arma de dotación. El soldado señalado preliminarmente como responsable, identificado como Hernández, habría accionado el fusil contra sus compañeros, causando la muerte de Marín Cárdenas y Arias Guanaro, además de dejar a otros militares heridos. Las autoridades adelantan las investigaciones para esclarecer qué motivó la confrontación y confirmar las circunstancias exactas del hecho.
El episodio ha generado conmoción en Aguazul y Yopal, donde las familias de los jóvenes son reconocidas por su arraigo comunitario. La tragedia no solo enluta a dos hogares, sino que abre interrogantes sobre la convivencia y el manejo de tensiones dentro de las unidades militares. Mientras se esperan los resultados de las investigaciones, la comunidad acompaña con solidaridad a las familias de los soldados, recordando que detrás de cada uniforme hay vidas jóvenes con sueños truncados.
