El director de la DEA, Terry Cole, lanzó una contundente señal sobre lo que viene para Colombia en materia de lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado. Durante su presencia en la posesión del presidente Abelardo De La Espriella, el jefe de la agencia antidrogas estadounidense aseguró que Colombia tiene la oportunidad de retomar una estrategia basada en liderazgo fuerte, intercambio de inteligencia y una presión permanente contra los narcoterroristas y las organizaciones criminales transnacionales.
Cole dejó claro que la DEA está dispuesta a fortalecer nuevamente su cooperación con Colombia y afirmó que trabajará “hombro a hombro” con el país. El funcionario estadounidense habló de perseguir a quienes se benefician de la cocaína, la corrupción, la violencia y el terrorismo, al tiempo que planteó un escenario sin refugios seguros ni rutas protegidas para el tráfico de drogas. Estas declaraciones se conocen mientras la DEA mantiene una estrategia internacional enfocada en desmantelar las estructuras de mando y las redes financieras de las organizaciones criminales.
El mensaje de Cole contrasta con sus recientes declaraciones sobre México, donde calificó al secretario de Seguridad Omar García Harfuch como un “socio de confianza” y destacó la importancia de compartir inteligencia, realizar investigaciones agresivas y coordinar operaciones contra las organizaciones criminales. Ahora, con Colombia como nuevo escenario de cooperación, las palabras del director de la DEA anticipan una relación mucho más estrecha con el gobierno de De La Espriella y una ofensiva que podría poner en la mira a las principales estructuras del narcotráfico y el crimen organizado que operan en el país.
