Las declaraciones de la exembajadora Ángela Benedetti volvieron a sacudir el panorama político colombiano. En entrevistas concedidas a Eva Rey y a La FM, aseguró que vio al presidente Gustavo Petro en estado de embriaguez durante reuniones privadas y sostuvo que la ex primera dama Verónica Alcocer ejercía un poder desmedido sobre el mandatario. «Verónica se imponía; lo que ella quería, lo conseguía», afirmó, desatando una nueva ola de polémica en torno al círculo más cercano del jefe de Estado.
Benedetti también lanzó señalamientos aún más delicados al afirmar que, según versiones que escuchó durante la campaña presidencial, un porcentaje del dinero recaudado tenía como destino Verónica Alcocer. Sin embargo, reconoció que no fue testigo directo de esos hechos y que no cuenta con pruebas para respaldar esas afirmaciones. Del mismo modo, dijo que las versiones sobre un supuesto chantaje contra el presidente provienen de comentarios atribuidos al excanciller Álvaro Leyva y a Juan Fernando Petro, hermano del mandatario, dejando claro que no le constan personalmente.
Las explosivas declaraciones ya generan fuertes reacciones en el ámbito político y reavivan el debate sobre el papel que habría desempeñado Verónica Alcocer dentro del Gobierno y la campaña presidencial. Hasta el momento, ni el presidente Gustavo Petro ni la ex primera dama han respondido públicamente a estas nuevas acusaciones, mientras la controversia sigue creciendo en medio de un ambiente político cada vez más polarizado.
