El expresidente Juan Manuel Santos salió en defensa del Acuerdo de Paz y respondió a las declaraciones del presidente electo, Abelardo De La Espriella, quien aseguró que trabajará para que Rodrigo Londoño, conocido como Timochenko, termine «preso de por vida». Santos sostuvo que una decisión de ese tipo no puede tomarse desconociendo los compromisos internacionales adquiridos por el Estado colombiano, pues el Acuerdo Final de Paz tiene respaldo constitucional y obligaciones frente a la comunidad internacional.
La controversia surgió luego de que De La Espriella cuestionara el permiso otorgado por la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) para que Timochenko viajara a España y anunciara que impulsará acciones para que el exjefe de las Farc sea encarcelado. Según el mandatario electo, los máximos responsables de crímenes durante el conflicto no deberían gozar de beneficios mientras las víctimas siguen esperando justicia.
Desde los sectores que respaldan el proceso de paz, la respuesta ha sido que cualquier intento de desconocer las garantías pactadas podría generar consecuencias jurídicas para el Estado colombiano y abrir un conflicto con las obligaciones derivadas del Acuerdo de Paz de 2016. El debate vuelve a enfrentar dos visiones opuestas: quienes exigen endurecer el tratamiento contra los excomandantes de las Farc y quienes defienden el cumplimiento estricto de lo firmado para preservar la estabilidad jurídica y el proceso de reconciliación.
