El presidente electo Abelardo De La Espriella visitó el convento de las Hermanas Clarisas en Montería, donde agradeció a la comunidad religiosa por el apoyo espiritual que recibió durante su campaña. En compañía de su esposa, Ana Lucía Pineda, compartió un mensaje de gratitud por las oraciones que, según dijo, le dieron fuerza en el camino hacia la Presidencia.
Durante el encuentro, De La Espriella destacó la importancia de la fe en los momentos de transición política y reconoció la labor silenciosa de las religiosas. “Gracias por seguir encomendando a Colombia en cada una de sus plegarias, por su entrega silenciosa y por sostener con la oración la esperanza de nuestra patria”, expresó en su intervención.
Las Hermanas Clarisas, por su parte, manifestaron su compromiso de seguir orando para que Dios ilumine al nuevo mandatario en las decisiones que deberá tomar por el bien del país. El gesto se convirtió en un símbolo de cercanía con la comunidad y de reconocimiento al papel de la espiritualidad en la vida pública.
