La emblemática espada de Simón Bolívar vuelve a ser protagonista del debate nacional. A pocos días de dejar la Presidencia, Gustavo Petro ordenó su traslado desde la Casa de Nariño hasta la Casa Museo Quinta de Bolívar, en el centro de Bogotá, en lo que muchos consideran uno de los últimos actos simbólicos de su mandato. El recorrido, que se realizará este 24 de julio, fecha del natalicio del Libertador, contará con la presencia del mandatario y de ciudadanos convocados para acompañar el regreso de la histórica pieza.
Desde su posesión presidencial, el 7 de agosto de 2022, Petro convirtió la espada en uno de los principales emblemas de su gobierno. Su presencia en actos oficiales, incluido el Día Internacional de los Trabajadores en 2025, generó aplausos entre sus seguidores, pero también fuertes críticas de sectores políticos que cuestionaron el uso de un patrimonio histórico con fines simbólicos. El regreso de la espada a la Quinta de Bolívar marca el fin de un capítulo cargado de controversias y mensajes políticos.
La decisión también revive uno de los episodios más recordados de la historia reciente del país: el robo de la espada por parte del M-19 en 1974, organización guerrillera de la que Petro hizo parte en su juventud. Con el cambio de gobierno previsto para el próximo 7 de agosto, el retorno del arma del Libertador cierra una etapa que, para unos, representa un acto de respeto por la historia y, para otros, el último movimiento político de un presidente que convirtió los símbolos en protagonistas de su administración.
