La historia de Yarlis Morales, joven de Buenavista, Córdoba, ha conmovido profundamente a su comunidad. Su madre relató entre lágrimas que nunca supo de la decisión de su hijo de viajar a Ucrania, pues él se fue sin avisar, convencido de que si lo hacía sus padres no lo dejarían partir. Según ella, su mayor motivación era conseguir un trabajo que le permitiera comprarle los medicamentos que necesitaba y arreglar la humilde casa donde vivían.
El relato de la madre refleja el trasfondo humano de esta decisión: Yarlis no buscaba la guerra, buscaba una oportunidad para ayudar a su familia. Cada medicamento que ella requiere cuesta alrededor de 200 mil pesos, una suma difícil de alcanzar para ellos. Por eso, el joven soñaba con reunir dinero y aliviar las dificultades económicas de su hogar. La mujer asegura que solo después de su partida se enteró de que el destino de su hijo era Ucrania, y aunque recibió la noticia de su presunta muerte, aún se resiste a creerlo.
Hoy, además del dolor, la familia enfrenta la necesidad de viajar a Bogotá para adelantar trámites que les permitan traer a Yarlis de regreso a su tierra natal. La comunidad de Buenavista se ha solidarizado con ellos, recordando que el joven no se fue en busca de un conflicto, sino de un futuro mejor para los suyos. Su historia se ha convertido en un símbolo de las difíciles decisiones que muchos toman cuando la necesidad y el amor por la familia pesan más que cualquier otra cosa.
