A 17 días de asumir la Presidencia, Abelardo De La Espriella lanzó desde Montería un nuevo ultimátum contra los cabecillas del Clan del Golfo que operan en Córdoba y otras zonas del Caribe. El mandatario electo advirtió que los integrantes de la estructura Roberto Vargas Gutiérrez deberán someterse a la justicia o serán perseguidos por la Fuerza Pública.
Durante el cierre de la reunión de empalme en la capital cordobesa, De La Espriella mencionó a varios de los presuntos responsables de esa organización, entre ellos alias Joaquín o El Cura, señalado como máximo cabecilla, así como otros supuestos jefes de áreas militar, financiera y de narcotráfico. Según información de inteligencia, la estructura estaría recibiendo integrantes de otras facciones en medio de una reorganización interna.
“El mensaje es claro: tienen 17 días para someterse y, si no lo hacen, los voy a dar de baja aplicando la Constitución y la ley”, afirmó el presidente electo, en una de sus advertencias más contundentes antes de la posesión. Con este anuncio, De La Espriella reafirma que su estrategia de seguridad estará centrada en el fortalecimiento de la Fuerza Pública y en una ofensiva directa contra las principales estructuras criminales del país.
